Menu
IPC y blindaje constitucional para unas pensiones dignas

IPC y blindaje constitucional para …

La Comisión del Pacto de ...

Contra la venta de armas, que las carga el diablo

Contra la venta de armas, que las c…

Soy contrario a las armas...

100 días de gobierno; la reflexión

100 días de gobierno; la reflexión

«Prometo por mi concienci...

«Insinuaciones sexuales» en los campos de fresas

«Insinuaciones sexuales» en los cam…

Los campos de fresa de Hu...

Pensilvania y la «puta» de Babilonia

Pensilvania y la «puta» de Babiloni…

La Iglesia católica ha en...

Una historia imposible; o no, con dislate

Una historia imposible; o no, con d…

Esta historia imposible, ...

18 de Julio; relato de un golpe de Estado

18 de Julio; relato de un golpe de …

Se cumplen 82 años del in...

Nos han saqueado

Nos han saqueado

Discúlpenme que me remita...

La Ley Mordaza cumple tres años y ni uno más

La Ley Mordaza cumple tres años y n…

El 1 de julio de 2015, en...

Yo protesto

Yo protesto

Hay muchas razones para p...

Prev Next

Proceso Constituyente (Segunda parte)

La razón del proceso constituyente es provocar una ruptura con el Sistema político y económico actual, que está estrangulado los derechos de la mayoría social, clase media y trabajadora, para generar otras reglas de juego basadas en la democracia participativa. El proceso tiene que recuperar la soberanía popular, reconociendo la superación de la Constitución de 1978, desmitificando la Transición a la democracia, muy lejos de ser modélica como se pretende presentar.

El nuevo proceso, debe ser abierto a la participación de multitud de actores, a nivel colectivo e individual, horizontal y transversal, unido a la toma de conciencia popular y al empoderamiento de las personas. Ha de ser a la vez crítico y constructivo con la democracia representativa, que ha primado el bipartidismo, asumiendo el poder de espaldas a la ciudadanía. El proceso debe situar a la persona como el motor de cambio de la nueva constitución.

Leer más ...

Proceso Constituyente (Primera parte)

El Sistema que quedó diseñado en la Constitución de 1978, ya no sirve; no está a la altura de las circunstancias actuales. Las reformas constitucionales realizadas desde entonces, a propuesta del gobierno y con el apoyo de la oposición mayoritaria, pero sin la palabra del pueblo, han sido todo un espejismo democrático. A pesar de que la soberanía del pueblo está reconocida constitucionalmente, ha sido toda una falacia. Llegado a este punto, es preciso abrir un proceso constituyente participativo, democrático, en igualdad y libertad, que supere las limitaciones de la actual.

Leer más ...
Suscribirse a este canal RSS